Gemidos Volátiles
... la voz del alma, mi verdadera voz, se transforma en versos, y con ellos vuelo
viernes, 11 de enero de 2013
Tanto decir!
jueves, 29 de marzo de 2012

Creo que es el mejor poema que he leido, porque son palabras que nacen del alma, esta aca no para ser criticado sino como una muestra de sentimientos eternos
Me haces sonreir con solo deletrear
T
E
A
M
o
Un dia de estos te voy a tomar la mano... Te mirare a las ojos como siempre pero me dedicare a leer lo q las delicadas lineas de ellos quisieron decir al mirarme y amarme como lo hacen
No curaria! Pero si cubriria cada uno de mis defectos con tus emociones... Tratando de hacer mas aun de perfecto este amor....
Que bello es mirarte... E incluso imaginarme como juegas con mi pelo... Mientras sueño con tus besos...
Te amo tantooooo... Que cada ves que veo una piscina chuca recuerdo tus hermoso bellos lindos y cautivadores ojos....
Amo esas frases que quiero volver eternas en un beso que nunca olvidare cuando en tu piel repase cada verso iluminado con tu sabor. Mil gracias amor y si por amarte he de ser discriminado, tu amor me hara salir adelante y espero el mio sea tu apoyo... te amo de aqui a pluton sobre tu mano
martes, 20 de marzo de 2012

Has dicho que uno vive una vez y nada mas, según tus fundamentos cristianos, yo creo que he vivido mas de una vez esta historia, caminar contigo de la mano bajo la oscura noche con olor a nicotina y alguna colonia me trae recuerdos de lo que antes viví a tu lado, creo que uno deja historias inconclusas, casi sin final, o sin tiempo para vivirlas a plenitud, he estado esperando mi momento a tu lado cada vida, por fin, hoy bese tus labios y parece que el tiempo se detuvo en tu delicada piel.
Caminas tan lento como tratando de quitarle tiempo al tiempo, y en tus ojos el brillo de tus sueños me estremece y vuelven húmedos mis sentidos, las lagrimas besan mi piel hasta caer desangradas sobre tus mano, dices no llores, pero ¿puedo acaso ocultar la emoción que me causa tu silencio?, me inunda cada recuerdo, cada caricia guardada en la era que constantemente se renueva, sin que lo advirtamos.
La entrada de esta iglesia particularmente me es familiar recuerdo los árboles a la orilla del jardín uniéndose uno a otro para dejar asomarse al fondo las paredes blancas retorcidas góticamente, los arcos, las bóvedas y particularmente la puerta en la que tantas veces nos reunimos a hablar de nuestro amor, limpio amor, amor inexplicable, al darnos cuenta que en esencia somos dispares de lo que cada uno busca; y aun sin entender como nuestros aspectos son diferentes al estándar que buscamos terminamos fundidos, frente a esta puerta de tu mano se que lo que me une a ti no es como eres sino lo que eres, el cúmulo de aspectos que llevas dentro que he llegado a conocer bien y que se calcan en tus ojos que dicen todo lo que tus labios no son capaces de pronunciar, cuando tu voz enmudece tus ojos hablan y dicen lo que tu boca se niega a pronunciar.
Se que no es una noche común, que extrañamente estamos acá donde todo inicio en otra vida, recuerdo caminar por el cetro de la iglesia y tropezar con espectros vestidos de negro que sollozaban, el olor a madera que particularmente se me agolpa con cada paso,los candelabros fríos, testigos mudos de la escena y frente al altar mayor un ataúd, opaco y sin brillo, tuve miedo de acercarme, sabia lo que me esperaba, temblaban mis manos, mis pies se volvieron tan pesados como yunques, mis ojos se encontraron con tu cuerpo lánguido, sin vida, tus ojos ya no brillaban, nunca mas escucharía un te amo de tu voz, me aferre a tu cuerpo te bese, te sacudí, grite tu nombre con todas mis fuerzas llore sobre tu piel fría… te habías marchado, me habías dejado cuando juraste estar a mi lado.
No pude con el dolor, me emborrache hasta lograr el coraje que mi alma necesitaba, tome la poción mas mortal, mientras agonizaba y el bebedizo carcomía mis entrañas, estaba seguro de que te reencontraría y eso menguaba la agonía.
Ahora estas a mi lado con otra vida, otro cuerpo, pero tu mirada es la misma, así te encontré, cuando me viste a los ojos en aquel restaurante entre las columnas de humo y supe que esos ojos castaños eran los que amaba los que eternamente he estado esperando y esta vez viviremos lo que en siete vidas nos falto.
lunes, 19 de marzo de 2012
El Viaje Inesperado

Creo que emprender un viaje desprovisto de todo sin mas que las ganas de disfrutar y caminar resulta sorprendentemente tentador y si a eso le agrega uno buena compañía, el viaje puede volverse una completa aventura de la que no se quiere volver a menos que el tiempo se agote tan rápido como en mi caso y es que una persona que sabe hacerte reír y hacerte sentir siempre bien es la indicada para explorar caminos desconocidos, El Salvador la tierra en que me toco vivir tiene mágicos lugares que te hacen amar la tierra que pisas, este es solo el primer viaje de muchos que haremos con mi compañero mochilero ¡ tengo que aclarar que la mía tenia mas peso!.
La vuelta a El Salvador en seis meses sin mas vehiculo que el transporte urbano e interdepartamental, pronto sabrán de eso y las vivencias de estos dos locos mochileros aunque no esta de mas dejar algunas sugerencias:
1. Si viajas recuerda haber dormido lo suficiente, puedes dormirte en el camino.
2. Nunca olvides un buen botellón con agua, puede que no encuentres el vital líquido tan rápido.
3. Viaja con poco peso solo lo necesario.
4. Recuerda llevar billetes de baja denominación, pues los pandilleros están a la orden de día y te cobran derecho de viaje.
5. Asegúrate de que el lugar en el que comes tengan buen sazón y no te cobren preciosos exagerados por mala comida y mal servicio.
6. Siempre lleva contigo un cigarrillo es un buen pretexto para sentarte a descansar.
7. Cerciórate de los horarios de los autobuses.
Pero una vez cumplidas estas reglas de oro, tendrás el mejor viaje, sin duda viaje a gusto y feliz… el próximo nos vamos a plutón.
martes, 13 de marzo de 2012
Un par de palabras
He pasado mi vida entera caminando siempre las mismas calles... Se que parecera tonto pero yo suelo ser aquella persona q detiene el tiempo ante sus ojos y consume detalles humanos...
Se me hace mas placentero mirar hacia afuera que recordar mi patetica vida..
Hermosas palabras Kty Blanco me gusta lo que escribis
lunes, 15 de marzo de 2010
Muere la pluma Fémina
En la soledad de una cama victima de una afección pulmonar muere una de las mas grandes escritoras salvadoreñas que con su pluma y una gastada maquina de escribir, que yace en silencio con sus teclas seniles aun esperando las manos de la gran Doctora, que nos hizo vivir tantas emociones presas en sus cartas a Grosa, bajo un cielo escondido que silenciosamente emite sollozos oscuros, mientras yace en un gélido mausoleo invernando eternamente, aprisionada nuestra Matilde Elena López, la poesía hecha mujer.
La destacada escritora salvadoreña Matilde Elena López falleció a los 91 años de edad en un hospital de esta capital, aquejada por problemas pulmonares, la literata murió la noche del miércoles en el Hospital de Especialidades del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) , donde los médicos la atendieron de la mejor manera, pero su avanzada edad fue un factor que imposibilitó su recuperación.
López, acreedora del Premio Nacional de Cultura en 2005, fue pionera en el ensayo y quien abrió puertas a otras mujeres escritoras en este pequeño país centroamericano.
De carácter muy fuerte, la dramaturga deja un gran legado de sus obras que seguirán siendo del conocimiento de los amantes de la lectura y sobre todo, porque es considerada la pionera del ensayo en El Salvador.
El deceso de López ha generado gran consternación entre los poetas, intelectuales y escritores salvadoreños.
López contribuyó desde muy joven en la vida política del país, incluso participó en el intento por derrocar al dictador y general Maximiliano Hernández, durante la década de los años 40.
MMirándome en tu cuadro Quiero captar la poesía de tus ojos -me dijiste mientras en el cuadro les dabas vida irradiadora y toda yo surgía como diosa. Si pintar el objeto es poseerlo Objeto de tu amor fueron mis ojos Por un acto de magia que conoces. Tan pura luz le diste a mis pupilas Que hasta parece ahora que te besan, ¿pues si ya los robaste? ¿Qué me queda sino seguir el robo que robaste? Mi imagen en tu cuadro es una ermita Que guarda una sonrisa misteriosa Y la boca dibujas de tan leve Que hasta parece que aletea el beso. Me pintaste quizá un poco triste Porque acaso sabías, sin saberlo, Que sólo tú podrías darme vida. Cielo escondido Me ofreces ese cielo Que no alcanzo. Serio me dices Que te dé la mano. ¡Mucho tendremos que luchar por ese cielo! Porque ¡dímelo tú, Si vendes ese cuadro! ¿Nos podría alcanzar para ese sueño? Y si vendo mis libros, ¿tú qué dices? ¿Podrán tus manos alcanzarme el cielo? Simplemente nosotros Cuando la huella De tu pie Cubra la mía Y nuestros pasos Sigan el mismo Sendero. Cuando la brisa De la noche Nos envuelva En una sola Gasa. Será hermoso ver Cómo tu sombra Protege Mi pequeña sombra. Entonces llegarán Las olas del tiempo Que habremos resistido Como un trigo en el peso De la misma espiga… Y ya no seremos Tú y yo Sino sólo Nosotros… Simplemente: Nosotros… Los sollozos oscuros Tanto amor y no poder nada contra la muerte. César Vallejo Tú que no conociste la derrota Ver que no puedes nada En esa dificultad postrera Que nos manda el heraldo de la muerte. Tú el victorioso Ver cómo en un instante Cambian los dados del destino. Tú que te sentiste Dueño del Universo Y quisiste saltar Por sobre tus límites. Tú ahora estás envuelto En la desgracia, Pobre Edipo ciego Con el báculo levántate. Apóyate en tus huesos, Mírate en el espejo de tus lágrimas Y desde Job lanza todas tus imprecaciones, Pero no te dejes vencer Álzate en la más desesperada Tentativa. Tú, responde de ti mismo Porque nadie puede responder por ti. Rómpete el corazón Pero sigue viviendo Impulsando la sístole y la diástole Con tu propio aliento Y en medio del desastre Encima de las mismas ruinas, Alza tu estatua de mármol O acerina. Reta a Dios si es preciso Con todas las fuerzas Que impulsa el desafío. Tú, el inseguro Asegúrate en tus huesos. Desdichado, Álzate de tu desdicha. Yérguete Aunque hayas perdido La razón de tu vida. Aunque entierres lo que más amas Debes erguirte y seguir adelante. Oh, pobre Hamlet Que sabes de traiciones Que conoces veleidades del amigo, La muerte del amor que era tu vida, La inconstante fortuna, Los dardos de la envidia, La ambición que escala Por sobre tu derrota Y te deja triste y marginado. Aunque veas convertirse en sombras El juego de tus luces Y conozcas lo precario del triunfo, No cuestiones la vida, El ser o tu existencia. Ármate la coraza En la cintura Aunque sobre el espejo quebrado Que hay en el declive O amarrado de un poste. Aunque llegues a entender ¡ay, demasiado tarde! Que poco puedes Frente a la muerte tu adversaria Acuarela de primavera Yo vengo de invernar Tan largamente Que por poco me quedo Aprisionada En sus témpanos Eternos. Pero he vuelto a sentir Rebrotes en mis dedos Tiernos tallos De un alegre verde. Y no hay una rosa Que me guste tanto Que el rosa-tierno Del alba en que amaneces. Y no hay un lila Que me ponga triste Como esa despedida De tus brazos. Me llegas en un Vuelo celeste, Hasta creo que el sueño Lo he inventado, Pero, ¡estás, estás aquí Conmigo, no es un sueño! De dorados albores Me coronas Y brilla la diadema Confundida Con rayos tuyos Y cabellos míos. Y vuelve el amarillo Con sus luces Que juegan con mi frente Y con tu pelo. El sol –alto de mancebo— Me pregunta Si quiero acompañarlo En el poniente. Y si te amo Con rosas de alborada, Con el morado del crepúsculo Te adoro Y se vuelve penumbra Para darnos Sombra propicia De verdes más intensos. Preguntas si llegó La primavera Radiante no me ves La cara Como si el sol Iluminara adentro. No sientes que la vena Casi estalla De júbilo y alborozo, De alegría Y no ves que estallan Los colores Del blanco hasta el oscuro Y hasta el fondo De aquella noche Noche de profundis. Yo vengo a invernar Tan largamente Que por poco me quedo Aprisionada En sus témpanos Eternos. Pero tú me rodeas con tus brazos Que traen con tu amor La primavera, Y he vuelto a sentir Rebrotes en mis dedos Tiernos tallos De un alegre verde.