Me he detenido a pensar este día y por rara casualidad he hecho una pausa en mi habitual ritmo de vida para desmembrar lentamente los pensamientos que deambulan de un lado a otro en el cerebro corriendo desaforadamente entre dendritas, ramificaciones, neuronas y las secuelas de la nicotina que envenena mis funciones.
Y en esta treta tratando de hilvanar cada uno de los gemidos ahogados que convulsionan mi realidad he creído solo por hoy importante escribir ideas ilógicas que terminan enmarañándose en un maravilloso tejido al que llamo gemidos volátiles.
Sin duda alguna mi propio Hermes heraldo azul incansable me ha guiado sobre sus alas a este mundo nunca antes transitado por mí, enigmático y confuso, lleno de fantasmas libidos que sin temor penetran a mi oscuro universo para desmembrar cada uno de mis propios conceptos
Nadie me dijo alguna ves que nada es mas importante que expresar lo que uno es capas de sentir o decir y aunque la voz de nadie aun sea un mito en mi océano, ejerce un mítico hechizo en mis versos, como el canto de las Nereidas a los marineros, su canto protector me sumerge en un éxtasis poco real.
Hoy presumo la importancia de mis ideas escritas sobre transistores, satélites y quizá uno que otro virus extraño que amenace con asesinar mi ya senil ordenador compañero de bohemias noches tratando de enamorar al infinito con un verso poco compacto!.
Creo importante escribir algunos versos robados al inmortal Walt Whitman con su incomparable estilo…
Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
Porque lo que yo tengo lo tienes tú
Y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también
Los gemidos volátiles es justo mi espacio para escribir eternamente lo que de otra forma seria sumamente pasajero, cuando el cerebro gime es necesario inmortalizar, grabar perennemente lo que sin emitir palabra alguna el interior trata de forjar o al menos vomitar bruscamente solo con el objetivo de hacer historia y tratar de conjurar palabras mías que a lo mejor pueden ser tuyas, oler a vos, invocarte a vos o simplemente reflejarte a vos.
Me he detenido a pensar este día, si, y he descubierto que la mejor forma de inmortalizar...
[pensamientos…
eternamente es en un verso pintado con tinta indeleble en el tiempo que se vuelve arte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario